San Pablo, Madrid 1994.
Este libro quiere mostrarte que no puede haber auténtica vida cristiana sin contemplación, que todos los acontecimientos, acciones y compromisos de la Iglesia deben ser contemplados con la mirada de Cristo y llevar el sello del Espíritu, la marca del Reino de Dios. Una primera parte describe la enseñanza orante de Jesús en esos contrastes de la muchedumbre a la soledad, de los avatares de la vida al silencio, de la oscuridad de la noche a la luz del Padre… Y una segunda parte narra diversos encuentros de Jesús con los niños, la hemorroisa, la mujer adúltera, la samaritana… Cada encuentro parte de la Palabra de Dios, un símbolo, una meditación, una contemplación y una oración final que recoge lo vivido. Termina el libro con unos consejos prácticos para la contemplación.