Narcea, Madrid 1989.
Quien lea este libro no puede menos de abrirse a direcciones que marcan los verdaderos senderos de la oración cristiana en los que se realiza la parábola de la comunión. Comunión con Cristo y con la Iglesia; comunión reconciliada con la propia personalidad y existencia; comunión con los demás, en un compromiso de servicio y de lucha, iluminada por la contemplación. Aquí se recoge una gran enseñanza sobre la oración en los escritos del Hermano Roger, fundador de la Comunidad ecuménica de Taizé. Enseñanza que ha hecho tanto bien a tantos jóvenes buscadores de Dios o alejados del Misterio Divino, que han encontrado el camino de la confianza y del sentido de la vida.