San Pablo, Madrid 2016.
La esperanza es el gran motor de la vida, unida profundamente a la ilusión. Esa es la razón de ser de este libro en el que el autor ha decidido escribir unas reflexiones que hablan de esperanza, dejando claro que el hombre agarrado a Dios es capaz de salir adelante, de recuperar fuerzas, de realizar lo imposible. Si el hombre cuenta con Dios todo puede cambiar, la más espantosa realidad convertida en un árido desierto puede ser transformada en un maravilloso vergel o en un precioso oasis de manantiales de agua de vida. Por eso este libro quiere ser un grito a esta sociedad y a este mundo cuya tierra pisamos, para que levante la mirada al Dios que no deja de amarnos. «Cristo es nuestra esperanza» (cf Col 1,27).